Marzo 2008


La técnica de escaneado

La palabra japonesa byo significa “enfermo” y la palabra sen, línea.

Pliega tus manos en la posición Gassho delante de tu corazón. Reza para que la energía fluya a través de ti y llegue a aquella parte del cuerpo que debe ser tratada. Si tus manos se sienten atraídas inmediatamente hacia una determinada parte del cuerpo, obedéceles. Si este no es el caso, coloca tu mano dominante sobre el chakra de la coronilla del paciente y sintoniza con él. Si esto tampoco funciona, escanea la parte frontal y dorsal del cuerpo con lentos movimientos descendientes.

Posiblemente sientas un cosquilleo en tus manos. También puede ser la sensación de calor, magnetismo o presión -o simplemente el saber profundamente que has encontrado el lugar correcto. Quizás “veas” la parte correcta del cuerpo -o la “escuches”. No te preocupes si esto suena un poco loco: para una persona con tendencia hacia lo auditivo es normal “escuchar voces”, así como también lo es para una persona más visual tener “leves alucinaciones”. Sé simplemente lo más consciente posible mientras realizas esto.

Cuando toques la parte del cuerpo que te parece ser la correcta, posiblemente experimentes una sensación desagradable en una o en ambas manos. Esta sensación puede subir hasta el brazo y a veces incluso hasta los hombros. No saques ahora las manos del cuerpo para evitar esta sensación desagradable, sino tolérala. Espera hasta que esta sensación baje nuevamente por tu brazo y abandone tu cuerpo a través de tus manos. Luego déjate llevar a la siguiente posición.

Según la señora Koyama, esta sensación que se denomina Hibiki se produce porque la energía positiva de Reiki ingresa en una parte del cuerpo que tiene carga negativa. Si sigues enviando Reiki, esta sensación desagradable se irá en un determinado momento hacia las puntas de tus dedos y abandonará tu cuerpo a través de éstas.

Si no es posible (o aconsejable) tocar la parte enferma del cuerpo directamente con una o con ambas manos, puedes colocarlas por encima de esta parte del cuerpo. En uno de mis seminarios alguien me contó que él y su colegas habrían descubierto que con algo de ejercicio era posible sentir el Byosen propio del paciente HIV-positivo en la parte superior izquierda del tórax por debajo de la clavícula. Todavía no he tenido experiencias propias en el tratamiento de pacientes HIV-positivos, pero este descubrimiento quizás sea de utilidad para alguno de vosotros.

El Espíritu de Reiki, ediciones Uriel. 

Si buscas el camino fácil, no lo encontrarás en Reiki, si buscas superarte y aprender, ser cada día un poco más feliz y vivir en plenitud, te ayudará.

Hay un frase que dice algo así como “no pidas a Dios que la carga sea más ligera, si no brazos más fuertes”.

Imaginad que estáis en el campo, o en la montaña, o en la playa, disfrutáis de un día soleado, una suave brisa que os acaricia el rostro, el cuerpo, sin frío, pero que os transmite una sensación de frescor, de placidez y plenitud, os sentís fuertes y sanos con toda esa vitalidad que transmite la naturaleza, capaces, daros vuestro tiempo, simplemente disfrutad, y cuando lo consideres sigue. No necesitáis pensarlo porque lo estáis experimentando, pero un sentimiento genuino de protección os envuelve y arropa… y en ese momento pasan por vuestra mente los problemas diarios, pero os sentís tan bien que no os importa, vuestra mente y cuerpo están cargados de vitalidad (energía) y os permite ver las cosas más calmadamente, sin sufrimiento, de forma que somos más sinceros con nosotros mismos, vemos mejor nuestros miedos, pero no pasa nada, la calidez nos sigue arropando y hablando a través de esos pensamientos calmados, que creemos son nuestros :-) . Esa fuerza nos dice a través de los sentimientos sosegados que estamos experimentando que no pasa nada, que podemos avanzar, paso a paso, que la vida, aunque no lo creamos a veces es buena y que podemos conectar con ella siempre que queramos, como ahora, sentados en un roca en la montaña, en la playa, en la cafetería que estamos tan a gusto… El calor que sentimos nos habla sobre nosotros, sobre nuestras ilusiones, sobre los temores… también sobre personas, las que amamos y las que detestamos y extrañamente sentimos que en esos momentos no las detestamos tanto, quisiéramos llevarnos mejor y nos parece curioso sentirlo así… pero es el calor que nos envuelve, es agradable y en el fondo pensamos que ¡ojala! todos experimentaran lo mismo, estaríamos muchísimo más tranquilos y a gusto, para qué molestarnos si se puede estar tan bien, sin necesidad de hacer daño, sin necesidad de ser irónicos, sin necesidad de utilizarnos o manipularnos, si no recibiendo afecto, porque los demás, aunque no lo digan es lo que buscan cuando hacen lo que hacen. Poder hablar, compartir, querer sin miedo y que nos correspondan, imagina que eres querido o querida sin buscar nada a cambio, sólo porque te quieren amar o quieres hacerlo tú. Ya no ves a las personas como desconocidas, si no que sientes una extraña conexión como si fuera una parte importante tuya… déjate llevar, disfruta esa amorosa conexión, ahora ves que el daño que pudiéramos hacer a los demás ha sido como hacérnoslo a nosotros mismos, porque al hacerlo acumulábamos rencor, rabia, dolor, miedo, y nos íbamos a casa con ello, pero ahora, es distinto, ahora nos llevamos sencillamente amor y bienestar, puedo abrazarte, puedo mirarte a los ojos, puedo sentir tu ternura y tu apoyo y contrariamente a lo que piensan muchos, nos sentimos más fuertes, más capaces, y más ligeros porque el amor es suavidad, un bálsamo que me hace sentir ese calor que me arropa, y al mismo tiempo fuerza, la que mueve los vientos, el sol y las estrellas.

Déjate llevar, disfruta de todas y cada una de las sensaciones  sabiendo que estás arropado por el calor, el sosiego, el amor, pero no te quedes en estas palabras, siéntelo realmente… cuando lo haces, las palabras tienen más significado…

Bueno, parece que hay quienes se empeñan en llenar de aditivos lo que ya es perfecto en si mismo. Quien lea un poco la vida de Usui, en base a los nuevos descubrimientos a través de personas que han ido apareciendo, testigos de su vida, por esa búsqueda de algunos maestros serios, se dará cuenta que Usui sabía lo que hacía.

Existen unos símbolos que trabajan a todos los niveles, cuatro en el sistema Usui y siete en el Usui/tibetano, el primero es el sistema original y el Tibetano es el original con unos símbolos más,  pero nos empeñamos en mezclarlo todo, apareciendo cientos más que se quieren achacar al Reiki o vender. Antes me parecía un poco exagerado el hecho de que los maestros japoneses tuvieran al alumno años practicando un mismo nivel, ahora lo voy asumiendo y cada vez estoy más a favor de ello, quizá no tanto en que sean años, pero sí el tiempo suficiente para ver la seriedad de la persona, porque de otra forma se empieza a pervertir el Reiki, perdiendo su originalidad en un compendio de sistemas nuevos (no digo que muchos no funcionen) pero se hace mucha mezcla.

A través de la práctica el maestro desarrollaba en el alumno la habilidad, intuición y experiencia de cada nivel, que fortalece la base para recibir el siguiente. Lo instruía, le hacía practicar y practicar con enfermos de verdad, adquiría su propia destreza sin alterar la enseñanza recibida y debía hablar con su maestro ante cualquier duda, inquietud o interés por mejorar algo. No hay que olvidar que en Japón el título de Maestro sólo se daba a personas que habían experimentado algún tipo de realización espiritual, o lo que sería para nosotros, comunión con Dios, éxtasis, y por ello recibido, inspiración o revelación espiritual, como le sucedió a Usui, redescubrió el sistema Reiki y cómo debía desarrollarlo.

Siempre he pensado que la práctica hace al maestro o puede que debamos decir, facilitador de Reiki.

Me molesta de verdad que se hagan cursos de fin de semana por internet en los que recibes todos los niveles de golpe, es como recibir un curso de cocina “práctica” por ¡internet!, a ver cómo se come eso… y luego el alumno va tan perdido que se frustra al punto de llegar a pensar que Reiki es un engaño. No tienen ni idea sobre una mínima base de un primer nivel y no quiero pensar del segundo, tercero y maestría. No conocen las herramientas o capacidades de cada nivel, ni tienen práctica por lo tanto, ni experiencia para poder transmitirlo, ni capacidad para resolver las dudas del alumno ya que no han experimentado en ellos mismos los beneficios, ni las sensaciones, ni el conocimiento que trae la práctica, ni las intuiciones personales que transmite la energía, ni la conexión que te guía, ni la habilidad de percibir donde hace falta la energía, etc… ¿qué va a transmitir entonces al alumno?, ¿lo que haya leído en un libro para intentar comprender qué es Reiki porque en el curso de internet no se le dio nada?, bueno, puede que un tocho de manual que más te pierde que te ayuda, porque en este no está la presencia del maestro, sus trucos, su habilidad cara a cara, su voz, y su gran bagaje experiencial, su seriedad por enseñarlo bien.

No puede resolver dudas simplemente porque no ha vivido lo que el alumno necesita saber por falta de conocimiento y práctica, ni lo más simple. ¿Cómo animas a alguien que tiene dudas al principio, como todos las tuvimos, si tu mismo las tienes porque nos has vivido nada o apenas nada en este camino?, ¿cómo explicas ciertas sensaciones si tu no las has vivido por no practicar? pero encima le va a dar la explicación como si lo supiera, sólo por haberlo leído., ¿cómo enseñas cómo deben actuar y dejarse llevar en un tratamiento de segundo nivel por ejemplo, un tratamiento a nivel emocional-mental si nunca lo has hecho? y requiere su tiempo y muchísima práctica, que es lo que enseña de verdad. ¿Cómo vas a enseñar de manualidades si nunca has hecho?

Al final así se transmiten las sobras, algo mal hecho porque por falta de comprensión se alteran y cambian cosas, la forma de iniciar, que ya me dirán cómo se enseña a través de la red, cuando es todo un ritual, no complicado, pero un ritual que debes ver realizar a un maestro para no equivocarnos en nada. Y pensar que a mi me sabía mal de olvidarme del más simple movimiento, cuántas veces no lo he practicado para que se grave a fuego todo de la forma correcta…

La cuestión es que hay una consencuencia energética, el maestro es responsable de dar una buena base al alumno, si hace mal, se aprovecha, engaña, os aseguro que acaba teniendo sus consecuencias y más pronto o más tarde sale escaldadito, con pocas ganas de volver a hacerlo, pero bueno, ya la vida se ocupa de ello, hay un equilibrio natural en todo.

El que quiera aprender Reiki, que busque un maestro, no la comodidad de internet, al final te lo agradecerás a ti mismo.

Bueno, espero haber hecho dudar a más de uno por lo menos para que se lo piense, ¿queréis calidad o tener un título muerto?

Observaciones personales:

Cuando comencé a descubrir las energías estaba entusiasmado, pero al mismo tiempo dudaba mucho. Gracias a mi tío, practicante asiduo de los principios taoistas (sobre alimentación, respiración y ejercicios suaves) pude experimentar un caudal energético que me convenció para siempre de que hay todo un mundo de energías, vale decir que aún llevando años practicando Reiki no he vuelto a sentir la fuerza que me traspaso de pies a cabeza cuando mi tío proyecto hacia mi la energía que con muchos años de práctica había desarrollado. Pues al final se trata de un trabajo constante y diario si se quieren los mejores resultados, así como en el deporte no sólo vale practicarlo muy esporádicamente si realmente se quiere mejorar.

No debe desanimarse la gente cuando lee la palabra años, constancia, para haber resultados, por que los hay desde el principio, y se siente el bienestar y mejoría en pocos días o semanas. Lo que quiero decir es que con el tiempo, precisamente por el trabajo energético constante y el trabajo interior, nuestra energía se transforma, se adapta y crea nuevos mecanismos para expresarnos en la vida, en el día a día, que quizá de otra forma, sin una práctica o disciplina de trabajo nunca hubiéramos conseguido. Cuando nos abrimos voluntariamente o a través del trabajo a los dones que la vida nos ofrece, nuestra calidad en esta crece, y surgen muchas y nuevas posibilidades.

Sé que es agradable leer este tipo de artículos y divagar, desear llegar a percibir la energía, cambiar de un día a otro, pero cuanto antes asumamos que para ello hay trabajo que hacer mejor.

Con la siguiente técnica extraída del libro “El Espíritu del Reiki”, nos abrimos a la experiencia más accesible y básica para percibir la energía, sentirnos relajados y el disfrute. La respiración es la base de la vida, importantes maestros taoistas a los que la gente recurría para pedir ayuda por temas de salud, después de escuchar a la persona, observar y ver el estilo de vida de esta les “recetaban” una terapia de respiración que podía durar varias semanas, meses o incluso unos años. Sólo debían sentarse y respirar profundamente varias veces al día, entre una y seis horas, dependiendo de la dolencia. Lejos de volverse algo pesado las personas en poco tiempo expresaban que no sentían el paso del tiempo, se tornó en una meditación respiratoria, muchos acababan curándose o como mínimo mejorando sobremanera su estado de salud.

A través de la respiración recibimos energía vital y por ello con una práctica correcta a través de las distintos estilos respiratorios podemos estimular el organismo y darle un aporte complementario de vitalidad que utilizará para repararse, regenerar tejidos, favorecer funciones atrofiadas por la enfermedad, que de otra manera no conseguía por falta de energía vital, debiendo limitarse a las funciones prioritarias como mantener el corazón funcionando, pulmones y órganos vitales.

Cuando le damos lo que necesita el organismo empieza a trabajar para armonizarse y regenerarse en aquellos aspectos que no podía por falta de recursos o energía.

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La expresión japonesa joshin Kokyuu-ho significa “ejercicio respiratorio para purificar el espíritu”. Esta técnica respiratoria potenciará tu energía. Te enseñará a absorber conscientemente energía del cosmos y a almacenarla en tu tanden (se ubica dos o tres centímetros por debajo del ombligo). A continuación puedes dejar fluir esta energía por tus manos:

- Aspira el aire por la nariz e imagínate cómo atraes a tu cuerpo la energía de Reiki a través del chakra de la coronilla. Lleva la energía hacia abajo hasta tu tanden. Cuando el aire llegue a tu tanden, mantenlo ahí algunos segundos sin esforzarte demasiado. Encuentra tu propio ritmo. Visualiza cómo este aire se extiende y penetra todo tu cuerpo. Luego espira por la boca e imagínate cómo la energía abandona tu cuerpo a través de las puntas de tus dedos y los chakras de tus manos; como también a través de las puntas de los dedos y de los chakras de tus pies.

Esta técnica aumenta tu energía de Reiki y te ayuda a sentirte como una caña de bambú hueca -un canal puro para la energía. Si practicas esta técnica te darás cuenta de que la energía no nos pertenece. Es una fuerza que todo lo penetra y que hace palpitar toda vida. Con algo de ejercitación comprobarás que las fuerzas que considerabas como tu energía personal se funden en tu cuerpo-espíritu con la energía cósmica. Con lo cual se hace realmente difícil establecer un límite: ¿dónde termina el universo y dónde comienza el “yo”?

Es un gran placer enseñar esta técnica, especialmente cuando se trata de principiantes de Reiki, que frecuentemente se sienten muy seguros de que todos los demás pueden percibir, ver o sentir la energía, salvo ellos, dado que son especialmente insensibles. ¡Según mi experiencia nadie ha podido hasta ahora resistirse a esta técnica!

Si no estás seguro de dónde está localizado el tanden en tu cuerpo, inténtalo con el siguiente ejercicio, el cual se utiliza en muchas artes marciales para centrarse. (Algunas personas opinan que el tanden equivale al segundo chakra. Otras creen que se trata de un centro en sí mismo e independiente del sistema de charkas.)

Contraindicación: este ejercicio no debe ser practicado en el caso de presión alta o durante el embarazo. En cuanto te sientas algo mareado, interrumpe inmediatamente este ejercicio de respiración.

Cómo ubicar el tanden:

- Párate cómodamente, separando las piernas a una distancia del ancho de tus hombros.

- Respira hondo un par de veces.

- Suelta todas las tensiones de tu cuerpo y piensa en algo agradable.

- Abre levemente la boca.

- Al aspirar coloca la lengua sobre el paladar. Aspira por la nariz. Espira por la boca y deja caer la lengua en forma natural hasta la base de la boca.

- Arrodíllate en cámara lenta, mientras diriges tu atención hacia el bajo vientre.

- Haz esto muy, muy despacio.

- De repente tomarás consciencia de un punto en tu bajo vientre, aproximadamente dos o tres dedos por debajo de tu ombligo. En este lugar se sitúa tu energía vital. Es el centro de tu ser.

- Comienza ahora con la técnica respiratoria.

- Te puede ser de ayuda el colocar una mano o ambas sobre tu bajo vientre y respirar hacia el lugar que estás tocando.

No respiramos sólo a través de nuestros pulmones ni tampoco absorbemos una mezcla de gases que en general se denomina “aire”: la investigación médica moderna ha comprobado que cada célula está en condiciones de respirar. Esto también significa que estamos condenados a morir cuando esta capacidad queda anulada durante un lapso importante de tiempo, como por ejemplo en el caso de quemaduras graves. Todas las disciplinas esotéricas saben que “aspiramos” energía Ki, Chi, Prana -o como quieras llamarla- a través de nuestros pulmones y de la piel, nuestro órgano de mayor dimensión.

Como ya lo he mencionado, en el pasado algunos faquieres han podido mantener las funciones de su cuerpo sin ingesta de alimentos, lo mismo que algunos “artistas de la respiración” de la modernidad. Algunos faquieres llegan incluso a no respirar durante un largo lapso de tiempo. Se sabe que las personas con buen estado físico pueden ayunar fácilmente sin complicaciones hasta seis semanas (¡por favor, no lo intentes por tu cuenta -el ayuno debe realizarse bajo la supervisión de un terapeuta profesional!). Para mantener el cuerpo con vida necesitamos solamente una mínima cantidad de alimento. Lo que hacemos determina cuánto combustible debemos aportar al cuerpo.

Personalmente no veo la gran ventaja de no comer o no respirar. ¡Somos así como somos, absolutamente perfectos aún cuando nuestros pulmones estén llenos de aire y nuestro estómago esté lleno de comida! Lo más importante es que podamos utilizar más eficientemente las energías materialmente sutiles que nos rodean. Cuanto más crecemos en nuestro camino espiritual, necesitamos mayores cantidades de combustible materialmente sutil para aconservar la mente lúcida y un corazón puro.

Para poder alcanzar este objetivo debemos aprender a respirar hondamente con el abdomen hasta el tanden.

Técnica 4 – Joshin Kokyuu-Ho: la técnica respiratoria para la purificación del alma

Ejercicio previo:

1: Párate cómodamente, separando las piernas a una distancia del ancho de tus hombros.

2: Respira profundamente un par de veces. Deja salir todas las tensiones de tu cuerpo y piensa en algo agradable. Abre levemente la boca. Al aspirar, la lengua deberá descansar sobre el paladar. Aspira profundamente por la nariz. Al espirar por la boca deja caer ralajadamente la lengua y colócala sobre la parte inferior de la boca.

3: Flexiona lentamente las rodillas, mientras te concentras en el bajo vientre. Este movimiento debe realizarse en forma muy, muy lenta. De repente tomarás consciencia de un punto en tu bajo vientre, aproximadamente ubicado dos a tres dedos por debajo de tu ombligo.

Ejercicio principal:

Aspira el aire por la nariz e imagínate cómo incorporas la energía de Reiki a través del chakra de la coronilla. Lleva la energía hacia abajo hasta tu tanden. Cuando el aire llegue a tu tanden, mantenlo ahí algunos segundos sin tensionarte. Imagínate cómo este aire y la energía se extienden y penetran todo el cuerpo. Luego espira por la boca y proyecta delante de tus ojos la imagen de cómo la energía sale de tu cuerpo a través de las puntas de los dedos de las manos, los chakras de las manos, las puntas de los dedos de los pies y los chakras de tus pies.

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Cuando se refiere a arrodillarse no es hacerlo completamente, si no flexionarlas un poco hasta la toma de conciencia del tanden, o sea, que estaríamos de pie y con las rodillas ligeramente flexionadas.

A continuación transcribo un fragmento del libro “El Espíritu de Reiki”. Mi experiencia personal es que cada uno debe encontrar su forma, su propio método de sentir e intuir. Existen tantos como personas, pero el secreto está en entregarse, disfrutar, y aceptar lo que llegue, por extraño que nos parezca. Con la práctica uno se da cuenta de que aquello que a menudo parece imaginación acaba siendo una metáfora de lo que sucede en el cliente. Llegas a sorprenderte cuando te comenta cómo se siente y descubres que coincide con lo que viste mentalmente o intuitivamente. Por ejemplo, si una persona tiene dolores de rodillas, quizá en tu ojo interno veas a esa persona con las manos sobre una rodilla o las dos, quejándose de dolor y en estas unas manchas negras. Si está deprimida pero no lo quiere reflejar quizá la veas sentada en una silla, con el pelo deshecho y la vista perdida. Si está estresada puede que la veas saltando vallas, haciendo varias cosas al mismo tiempo, o simplemente con los ojos desorbitados… Cada uno percibe de una forma y esto para mi son metáforas visuales que reflejan algo que está ocurriendo en la persona, como un sueño refleja los procesos mentales subconscientes.

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La palabra japonesa Reiji significa “referencia a la energía de Reiki”. En el diario de Hawayo Takata se describe como “la técnica superior de la ciencia de la energía”.

Esta técnica nos enseña a obedecer nuestra intuición. No necesitamos desarrollar primeramente la intuición, dado que nos fue otorgada como regalo divino en el momento de nacer. Sólo debemos aprender a escucharla y luego, a obedecerla. Todos hemos experimentado frecuentemente situaciones en que no hemos obedecido nuestra intuición, que se manifiesta como primera impresión sobre algo o alguien ¡y luego lo hemos lamentado profundamente! Cuanto más confío en mí y en la vida misma, más clara se ha vuelto mi intuición.

El supuesto de que creamos nuestra propia realidad y de que producimos los hechos y situaciones de nuestra vida puede ser por cierto satisfactorio para nuestro ego, pero mi experiencia no ha comprobado jamás esta teoría. Por supuesto que debemos estar abiertos y preparados para recibir la plenitud, pero al fin y al cabo la vida va por su propio camino -a pesar nuestro. No obstante, podemos aprender aquí y ahora a no refrenar el curso de la vida, sino a dar un paso al costado y dejar que la vida se viva a sí misma.

En el caso de Reiki y de la técnica Reiji esto significa convertirse en una caña de bambú hueca, a través de la cual pueda fluir la energía, sin considerar dónde, cuándo y cómo suceda esto.

Las indicaciones de esta técnica son simples y objetivas:

* Siéntate o párate en una posición cómoda y cierra los ojos.

* Pliega tus manos delante de tu corazón y pide a la energía fluir libremente a través de ti.

* Pide curación y bienestar para tu paciente a cada nivel, cualquier sea el significado de esto.

* Levanta tus manos plegadas hacia el Tercer Ojo y pide a Reiki que dirija tus manos hacia el lugar donde se las necesite.

Espera a ver qué sucede. Posiblemente seas conducido inmediatamente a una determinada zona del cuerpo. Esto puede ocurrir de muy diferente manera. Si tienes tendencias a lo visual, quizás veas una parte del cuerpo delante de tu ojo interior o tal vez la parte del cuerpo que requiere un tratamiento te “salte” expresamente a la vista.

Si confías más en tu sentido auditivo, entonces probablemente escucharás qué parte del cuerpo deberás tratar en primer lugar.

Si eres del tipo cinestético-sensitivo, quizás simplemente sientas, dónde debas tocar a tu paciente. Algunas personas perciben el lugar en su propio cuerpo.

Déjate aconsejar por todos los indicios que tengas a tu disposición. Utiliza todos tus sentidos y tu consciencia corporal para sintonizar con tu paciente. También puedes pedir a tu paciente que le pregunte a su cuerpo dónde quiere ser tocado. Por lo general es fácil descubrir qué es lo que sucede con el cuerpo de una persona, simplemente observando de qué manera está acostada delante de ti sobre la camilla de masaje. Observa exactamente en qué posición está su cabeza -¿en forma recta o inclinada hacia algún lado? ¿El cuerpo se estremece? ¿Los miembros descansan en forma pareja o una pierna parece ser más larga que la otra? ¿La columna vertebral está curvada? Si sientes un movimiento convulsivo, pero no sabes de dónde viene esta tensión, entonces genera cuidadosamente esta tensión en tu propio cuerpo e intenta sentir de dónde viene. Un desequilibrio en la zona del hombro izquierdo podría tener su origen en la zona inferior derecha de la columna vertebral (región lumbar). Cuando hayas encontrado la parte tensionada del cuerpo, trátala.

Si con la técnica Reiji no obtienes inmediatamente un mensaje claro, entonces sostiene una o ambas manos sobre el chakra de la coronilla de tu paciente y sintoniza con él. Si esto tampoco te dice nada, entonces inténtalo con el método de escaneado Byosen (en otro post la transcribiré). Después de muchos años de entrenamiento -o bien si desde ya escuchas atentamente a tu intuición- quizás estés en condiciones de “ver” los problemas de tu paciente simplemente mirándolo.

Si tu paciente está acostado delante de ti sobre la mesa de masaje y tus manos son guiadas simplemente hacia la zona del abdomen, entonces podría no ser claro cuál de los órganos internos están atrayendo a tus manos. La señora Koyoma sostiene que esto es fácil de comprobar preguntándote a ti mismo: ¿se trata de la vesícula, es el intestino grueso o el páncreas? etc. Busca la respuesta a tus preguntas en tus manos. Debes descubrir por ti mismo cómo obtener esta respuesta: puede ser a través de un cosquilleo en tus manos, una determinada sensación de calor o una atracción magnética, o porque simplemente lo sabes…

La idea de que estamos separados del resto del mundo es una iluisión. Debemos tener en claro que la sabiduría es infinita y que está a disposición de todos nosotros. Sólo debemos aprender a absorber el saber colectivo de la humanidad. Por medio del principio de Reiji-Ho no debes hacer otra cosa que pedirlo.

En cuanto domines el arte de Reiji-Ho en la curación, puedes aplicarlo en otras áreas de tu vida, por ejemplo tu creatividad.

Técnica 2 – El Reiji-Ho: El rezo de Reiki

1: Pliega tus manos delante del pecho y pide a la energía fluir libremente a través de ti.

2: Pide por la curación y el bienestar de tu paciente en todos los aspectos y niveles.

3: Sostiene las manos plegadas delante del Tercer Ojo y pide a Reiki que dirija tus manos en todo lo que deban hacer.

4: Obedece tus manos y comienza el tratamiento.