A continuación transcribo un fragmento del libro “El Espíritu de Reiki”. Mi experiencia personal es que cada uno debe encontrar su forma, su propio método de sentir e intuir. Existen tantos como personas, pero el secreto está en entregarse, disfrutar, y aceptar lo que llegue, por extraño que nos parezca. Con la práctica uno se da cuenta de que aquello que a menudo parece imaginación acaba siendo una metáfora de lo que sucede en el cliente. Llegas a sorprenderte cuando te comenta cómo se siente y descubres que coincide con lo que viste mentalmente o intuitivamente. Por ejemplo, si una persona tiene dolores de rodillas, quizá en tu ojo interno veas a esa persona con las manos sobre una rodilla o las dos, quejándose de dolor y en estas unas manchas negras. Si está deprimida pero no lo quiere reflejar quizá la veas sentada en una silla, con el pelo deshecho y la vista perdida. Si está estresada puede que la veas saltando vallas, haciendo varias cosas al mismo tiempo, o simplemente con los ojos desorbitados… Cada uno percibe de una forma y esto para mi son metáforas visuales que reflejan algo que está ocurriendo en la persona, como un sueño refleja los procesos mentales subconscientes.
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La palabra japonesa Reiji significa “referencia a la energía de Reiki”. En el diario de Hawayo Takata se describe como “la técnica superior de la ciencia de la energía”.
Esta técnica nos enseña a obedecer nuestra intuición. No necesitamos desarrollar primeramente la intuición, dado que nos fue otorgada como regalo divino en el momento de nacer. Sólo debemos aprender a escucharla y luego, a obedecerla. Todos hemos experimentado frecuentemente situaciones en que no hemos obedecido nuestra intuición, que se manifiesta como primera impresión sobre algo o alguien ¡y luego lo hemos lamentado profundamente! Cuanto más confío en mí y en la vida misma, más clara se ha vuelto mi intuición.
El supuesto de que creamos nuestra propia realidad y de que producimos los hechos y situaciones de nuestra vida puede ser por cierto satisfactorio para nuestro ego, pero mi experiencia no ha comprobado jamás esta teoría. Por supuesto que debemos estar abiertos y preparados para recibir la plenitud, pero al fin y al cabo la vida va por su propio camino -a pesar nuestro. No obstante, podemos aprender aquí y ahora a no refrenar el curso de la vida, sino a dar un paso al costado y dejar que la vida se viva a sí misma.
En el caso de Reiki y de la técnica Reiji esto significa convertirse en una caña de bambú hueca, a través de la cual pueda fluir la energía, sin considerar dónde, cuándo y cómo suceda esto.
Las indicaciones de esta técnica son simples y objetivas:
* Siéntate o párate en una posición cómoda y cierra los ojos.
* Pliega tus manos delante de tu corazón y pide a la energía fluir libremente a través de ti.
* Pide curación y bienestar para tu paciente a cada nivel, cualquier sea el significado de esto.
* Levanta tus manos plegadas hacia el Tercer Ojo y pide a Reiki que dirija tus manos hacia el lugar donde se las necesite.
Espera a ver qué sucede. Posiblemente seas conducido inmediatamente a una determinada zona del cuerpo. Esto puede ocurrir de muy diferente manera. Si tienes tendencias a lo visual, quizás veas una parte del cuerpo delante de tu ojo interior o tal vez la parte del cuerpo que requiere un tratamiento te “salte” expresamente a la vista.
Si confías más en tu sentido auditivo, entonces probablemente escucharás qué parte del cuerpo deberás tratar en primer lugar.
Si eres del tipo cinestético-sensitivo, quizás simplemente sientas, dónde debas tocar a tu paciente. Algunas personas perciben el lugar en su propio cuerpo.
Déjate aconsejar por todos los indicios que tengas a tu disposición. Utiliza todos tus sentidos y tu consciencia corporal para sintonizar con tu paciente. También puedes pedir a tu paciente que le pregunte a su cuerpo dónde quiere ser tocado. Por lo general es fácil descubrir qué es lo que sucede con el cuerpo de una persona, simplemente observando de qué manera está acostada delante de ti sobre la camilla de masaje. Observa exactamente en qué posición está su cabeza -¿en forma recta o inclinada hacia algún lado? ¿El cuerpo se estremece? ¿Los miembros descansan en forma pareja o una pierna parece ser más larga que la otra? ¿La columna vertebral está curvada? Si sientes un movimiento convulsivo, pero no sabes de dónde viene esta tensión, entonces genera cuidadosamente esta tensión en tu propio cuerpo e intenta sentir de dónde viene. Un desequilibrio en la zona del hombro izquierdo podría tener su origen en la zona inferior derecha de la columna vertebral (región lumbar). Cuando hayas encontrado la parte tensionada del cuerpo, trátala.
Si con la técnica Reiji no obtienes inmediatamente un mensaje claro, entonces sostiene una o ambas manos sobre el chakra de la coronilla de tu paciente y sintoniza con él. Si esto tampoco te dice nada, entonces inténtalo con el método de escaneado Byosen (en otro post la transcribiré). Después de muchos años de entrenamiento -o bien si desde ya escuchas atentamente a tu intuición- quizás estés en condiciones de “ver” los problemas de tu paciente simplemente mirándolo.
Si tu paciente está acostado delante de ti sobre la mesa de masaje y tus manos son guiadas simplemente hacia la zona del abdomen, entonces podría no ser claro cuál de los órganos internos están atrayendo a tus manos. La señora Koyoma sostiene que esto es fácil de comprobar preguntándote a ti mismo: ¿se trata de la vesícula, es el intestino grueso o el páncreas? etc. Busca la respuesta a tus preguntas en tus manos. Debes descubrir por ti mismo cómo obtener esta respuesta: puede ser a través de un cosquilleo en tus manos, una determinada sensación de calor o una atracción magnética, o porque simplemente lo sabes…
La idea de que estamos separados del resto del mundo es una iluisión. Debemos tener en claro que la sabiduría es infinita y que está a disposición de todos nosotros. Sólo debemos aprender a absorber el saber colectivo de la humanidad. Por medio del principio de Reiji-Ho no debes hacer otra cosa que pedirlo.
En cuanto domines el arte de Reiji-Ho en la curación, puedes aplicarlo en otras áreas de tu vida, por ejemplo tu creatividad.
Técnica 2 – El Reiji-Ho: El rezo de Reiki
1: Pliega tus manos delante del pecho y pide a la energía fluir libremente a través de ti.
2: Pide por la curación y el bienestar de tu paciente en todos los aspectos y niveles.
3: Sostiene las manos plegadas delante del Tercer Ojo y pide a Reiki que dirija tus manos en todo lo que deban hacer.
4: Obedece tus manos y comienza el tratamiento.
Agosto 9, 2009 at 4:30 pm
Gracias por la información. Es muy interesante y refleja tu experiencia que siempre alimenta la experiencia de los demás.
Este tipo de técnicas complementan a la perfección el trabajo del reikista.
Cualquier sanador que utiliza la energía puede hacer estas técnicas. No se requiere ser reikista; ya que son técnicas que utilizan otras alternativas en oriente.
Lo mismo sucede con todas las técnicas japonesas: toda persona puede utilizarlas con buenos resultados.
El Maestro Usui las incluyó probablemente para el reiki, pero funcionan aunque la persona sanadora no posea ningún nivel de reiki.
Bendiciones para todos.
Atte:
Prof. Rogelio González Cornejo
Master en más de 20 REIKI diferentes
y 10 alternativas de Sanación Espirirtual
Agosto 11, 2009 at 7:45 am
Me he dado cuenta con el tiempo, que muchas herramientas o técnicas de una herramienta te sirve para otra.
Al final ves que estamos trabajando con energía, y los principios base para el trabajo con energía están en cualquier técnica, por lo menos las que yo conozco y practico. Sólo cambian las formas.
Un saludo.