Abril 2008


Sé paciente, y te lo digo yo que no siempre la tengo y llevo años practicando. Ni esperes anécdotas extraordinarias, la energía trabaja normalmente en silencio, sutil y efectivamente. Cuando observas parece que se esconde, cuando no la buscas asoma, como un caracol, que sale de su cáscara, pero no cuando lo manipulamos si no cuando esperamos sin esperar, dejando que decida el momento, mirando que no está nuestra mano estorbándola ni impidiéndole el paso, ni asustándolo.

En su trayectoria natural aparecimos nosotros, bien sabía cómo debía reptar, avanzar y en qué dirección, pero le molesté y alteró el espontáneo orden, que recupera cuando me retiro, buscando un nuevo itinerario armonizado con el momento.

Poco a poco uno se va dando cuenta que del mismo modo que existe el calor y el frío, el viento y la calma, lo húmedo y lo seco, el fuego y el agua, coexisten al mismo tiempo distintos tipos de energías, creo que tantas que se vuelven infinitas. Y son tantas porque cada pedazo de matería está hecho de energía, las piedras, árboles, coches, mis manos, mi mente, todo! aunque la energía de base sea la misma adquiere distintas frecuencias o vibraciones.

A menudo cuando me siento para recibir mi dosis diaria de Reiki, o energía a través de otras herramientas ya comienzo a asumir que puedo hacerlo sin tener que mencionar la palabra Reiki. Te das cuenta que sólo pensarlo, sólo imaginar o pedir energía, simple y llánamente, esta viene. Puedes conectar con los árboles, las flores, las estrellas, las piedras, los animales, y por raro que parezca a la mayoría de personas, llega una energía única de esa cosa o ser vivo hacia nosotros.

Supongo que de ahí las distintas culturas han hecho referencia a los animales de poder, que no sería otra cosa que absorber o recibir energía de ese animal en concreto, el que es afín a nosotros y del cual recibimos ese tipo concreto de energía que necesitamos para avanzar y evolucionar. Su energía se suma a la nuestra y adquirimos en cierta forma sus cualidades, astucia, fortaleza, intuición, etc… porque estas palabras, tienen su propia energía, y obtenerla es despertar o potenciar su expresión.

Cada tipo de energía posee unas cualidades y si somos constantes y la trabajamos con frecuencia nos vamos transformando en ello, nacen naturalmente y se expresan a través nuestro de la misma forma que un ordenador funciona porque se ha instalado un programa, el cual responde a los mandatos que le pedimos basándose en sus funciones o “cualidades”. De ahí que si necesitamos ser más comunicativos, fuertes, vigorosos, inteligentes, existen en el reino mineral los distintos minerales que refuerzan las energías propias que subyacen a esos talentos, para potenciarlos u optimizarlos. Esos talentos en concreto los tenemos porque predomina más en nosotros un tipo de energía u energías y no otras. La predisposición a un tipo de hacer, de sentir no sólo es educación, si no una predisposición más intensa a una energía que fluye en nosotros.

Como siempre, Reiki también nos puede ayudar a descubrirnos en esos aspectos que son los talentos y mejorarlos, ayudarnos a encontrar nuestra misión y proyectar un caudal de energía como nunca antes hemos sentido al estar alineados con aquello que realmente queremos hacer, porque cuando lo redescubrimos parece que nos sobran las fuerzas, por el entusiasmo, ya que cuando hacemos lo que realmente deseamos todo fluye y no hay bloqueos energéticos, todo se va dando para que nos realicemos a niveles mayores de expresión en este plano, en este campo de juegos y aprendizaje.

El domingo pasado quedé con dos personas, me gustaron, estaban en mi misma onda, por decirlo así, y no es fácil encontrar personas de tanta categoría, porque aunque hay muchas con las que puedes hablar y conversar sobre energía y temas espirituales, ya son menos con las que también lo puedes hacer pero a niveles en los que no te miren raro por tus ideas, porque ya no hablas sólo de energía, si no que por el tiempo y la experiencia vas un poco más allá.

Julia y Lourdes, dos personas más sabias de lo que aparentan, porque son personas normales, que viven la vida y la disfrutan, que tienen mucho que ofrecer, personas más curtidas que el común de las personas en estos temas, aunque en este camino nunca dejas de aprender. Personas que no se andan por las nubes, si no que viven el día a día en equilibrio con lo sutil, sin olvidarse de sus tareas aquí ni su trabajo interior, ni espiritual, cada una como lo conciba. Esa es la grata impresión que sentí.

Espero poder compartir más momentos, y practicar juntos sobre los distintos conocimientos que se reunen cuando estamos juntos. Creo que cada uno desde su experiencia puede enseñar al de al lado y al mismo tiempo recibir y aprender también nuevas cosas, ideas y formas de concebir y poner en práctica la energía.

Así sea.