Agosto 2009


image

Jordi
Jordi López  ( Chaman Inka )
Tel : +34 607 255 088  (Tarragona-España)
Enviar correo electrónico a Jordi

Desde hace tiempo que siento un creciente interés por conocer y profundizar en el conocimiento del chamanismo inca, siento que puede reportar muchísimo bien y ayuda de forma directa y muy eficaz. Y por ello pongo el enlace a esta página web que he recorrido de arriba abajo y cuyas enseñanzas iniciaré pronto, o por lo menos eso espero.

La dirección web de la página principal  El Águila del Norte

En la práctica de la sublimación de la energía es necesario una voluntad firme y una constancia que no cojee. Creo que por desconocimiento, falta de experiencia y sobre todo falta de la suficiente práctica hemos localizado la consciencia y la mente en puntos materiales (cerebro-cabeza), y los sentimientos (pensamiento-emoción-química) de forma que separamos el concepto de energía del de pensamiento y emoción, cuando resulta que pensamiento, emoción y energía son prácticamente lo mismo. La ciencia conoce el fenómeno físico y químico, muy ligado al fenómeno energético. Muchas veces al trabajar con la energía se produce una reacción química que la ciencia interpreta como la causante de los profundos estados de meditación, misticismo. ¿Pero  cuando se interesarán realmente en observar que la materia se adapta a los campos energéticos produciendo dichas reacciones? Los cambios en la materia afectan a la energía y los cambios en la energía sutil afectan a la materia.

Tu consciencia es hecha de energía, de forma que en algún nivel la energía es consciencia, no un simple elemento sutil. Es en el trabajo sobre la multitud de campos de energía que nos conforman que empezamos a notar cambios en la actitud, formas de pensar, sentir y razonar, ya que esto es el efecto final, el resultado por haber trabajado sobre nuestra energía.

Los distintos chakras son conciencia en diferentes niveles de la existencia. Cada chakra mantiene un tipo de energía más o menos intenso que afecta a nuestra personalidad directamente, así quienes tienen un plexo solar muy intenso (amarillo), por ejemplo,  pueden ser personas muy dominantes, o seguras de si mismas, por el contrario, un plexo débil, abarca timidez, miedo excesivo, duda, inseguridad, etc. Un chakra corazón intenso, refleja un amor incondicional, o el llamado complejo de mesías, que es quien se preocupa por todo menos de sí mismo, un chakra corazón débil, refleja falta de amor, insensibilidad, etc… y así cada chakra tiene su función y sus consecuencias positivas o negativas según su estado.

Trabajar sobre los chakras es trabajar sobre la personalidad.

El equilibrio yin-yang o principio de la polaridad, energéticamente hablando, significaría que debe existir un equilibrio entre las energías espirituales y terrenales, demasiada energía espiritual causará más pronto o más tarde una sensación de irrealidad de desarraigo con el aquí, el momento presente, con la tierra, demasiada energía terrenal, puede hacernos perder el interés por lo espiritual y sus beneficios, volviéndonos seres materiales en exceso.

El puente entre lo espiritual son los chakras del plexo solar, corazón, garganta, tercer ojo y corona, el puente entre lo material, chakra raíz, sacro (justo debajo del ombligo) y plexo solar.

Es muy importante el trabajo conjunto y no sólo trabajar unos chakras dejando otros, con el tiempo se producirán fuertes desequilibrios que nos afectarán de una u otra forma… o sea, que si hago pesas, no musculo sólo un brazo y una pierna y dejo el resto del cuerpo sin tocar, si lo hago así con el tiempo ello provocará molestias y desequilibrios físicos.

Un buen complemento al trabajo con Reiki o cualquier técnica que trabaje con energía espiritual o de elevada vibración, es el chikung, yoga, taichi, ejercicios respiratorios. Estás técnicas trabajan directamente con la energía terrenal y espiritual equilibradamente. No en vano escucho a muchos practicantes de Reiki comentar que desde que han empezado a utilizar alguna de estas herramientas se siente mejor físicamente y más centrados en el presente, no sólo por le movimiento físico que nos devuelve casi al instante a la tierra, si no porque estimula lo tres chakras inferiores, causantes del desarrollo en el plano material.