Apártate del que dice: “lo mío es mejor”, “estás equivocado”, de forma no constructiva.
Si te exigen por edad o experiencia respeto, exígela por lo mismo para ti.
Yo confío en mis habilidades pero paso por el filtro todo aquello que se llame percepción, porque no es infalible al pasar por el filtro de la mente, y puedo herir a otros. Me cuestiono a mi mismo y no consiento ser tajante, aunque sí defender lo que siento y creo, porque lo que hoy es de un color, dentro de tiempo puede ser de otro, y entonces juzgar aquello que en otro tiempo defendí quitando el derecho a que otro lo experimente y sea.
Quien impone su verdad a través del intento de convencer no me dice nada, quien la expresa con el ejemplo me dice mucho, pero sólo cogeré aquello que resuene o sienta como verdadero para mi y positivo. No me vale el “porqué lo digo yo”, “porque tengo más camino andado”…. porque yo también tengo el mío, quizá menos km, pero el mío, y con senderos de tierra y asfalto que el otro no ha transitado.
Alguien muy estimado me dijo: “no aceptes lo que te diga alguien por muy conocido que sea, por muy talentoso, por mucha experiencia, no aceptes lo que te diga ni siquiera yo, si no resuena contigo, si no lo sientes como verdad, si te aparta de lo que sientes como tu camino”.
Pisar un mismo camino puede ser distinto para distintas personas, no quieras que tu experiencia sea la auténtica, sólo lo es para ti y puede servir de referencia a otro, pero no ser su destino.
Cuando conoces las normas, puedes romper las reglas. Cuando algo en ti que no es ego, que en definitiva no busca ser más que otro, te pide que hagas algo, hazlo, aunque esté en contra de la regla. Sólo respétate y respeta a los demás. Si es la voz que digo nunca faltará a los demás, aunque parezca a veces que sí. Así es que empecé a vivir y disfrutar más la vida, así ganó fuerza el Reiki, así descubrí que todos formamos parte de lo que intenta definir esa palabra, y no sólo soy merecedor, soy parte de eso. No existen merecedores pues, ni ganadores… existe el extender la mano y cogerlo y utilizar las oportunidades que ello conlleva.
Nadie me niega nada más que yo mismo, ni Dios se entromete si no le dejo, lo que yo vivo lo he elegido solamente yo en algún nivel de mi conciencia, lo sepa o no.
El amor puro me respeta y no me juzga, eso me impactó, sólo me ayuda todo lo que yo le dejo. Y este mismo amor me frena cuando siento rabia e ira cuando me quieren dañar, imponer o “convencer”. Me da fuerzas y comprensión, y es infinitamente paciente. Y me ha amado incluso cuando yo he dejado de hacerlo. Esta simple comprensión da mucha fuerza.
No sufras por los que te desprecian o están molestos contigo por confusiones, malas interpretaciones, sus propias manías y obsesiones, sigue tu camino, es su problema, tú has hecho lo que podías, y verás que peso se desprende de ti, seguramente más de uno está leyendo esto y se está riendo o criticando, aprende que eso siempre estará.
Sé tú mismo, y eso es sólo hacer lo que sientes dentro de ti, con un único requisito, que no es ni amar a los demás, si no por lo menos respetarlos. Lo demás va surgiendo.
Septiembre 18, 2009 at 10:51 am
Como de costumbre tus palabras son muy sabias y llegan en momentos de confirmacion a lo que pienso y siento.El respeto a uno mismo y los demas considero que es esencial, si no aprendemos a respetar las ideas, , creencias, sentimientos y maneras de pensar, de actuar… nunca aprenderemos a amar.
Septiembre 18, 2009 at 11:28 am
Amén. Tú lo sabes mejor que yo.
Beso!