El aire no es menos aire al respirarlo mientras veo una película o mientras medito en un acto sagrado de respeto.
Durante mucho tiempo tuve malestar generado por el conflicto interno de hacer Reiki a mi "manera" o practicarlo a pies juntillas como me enseñaron. Soy de los que le gusta probar y experimentar pero al mismo tiempo de los que dudaba si al salirme del protocolo habitual estaba perjudicando la esencia del Reiki. Así estuve años, viví diversas experiencias de comunión o expansión de la conciencia que me demostraron la igualdad entre los seres, no existe el "yo soy más" como nosotros lo entendemos, nacido del miedo y el ego.
Cada vez es más fuerte la sensación y sentimiento de igualdad, de certeza de que soy, como todos, portador de esa luz que tanto buscamos, esa misma luz que nos permite hacer Reiki, disfrutar de la vida, nuestra mente, cuerpo, todo, y al ser parte de ella darse cuenta de que es como el aire, lo envuelve todo y nadie es dueño de él.
Por momentos, veo lo inútil de la situación, aunque también peleo. Reiki es una palabra que denomina algo que es más que las palabras, si me identifico con la palabra se vuelve parte de mi identidad y si hablan mal respecto a lo que define esa palabra siento que debo defenderla como parte de mi identidad, como una parte de mi, pero… ¿necesito realmente defender el "aire"?, ¿necesito defender al mismo Universo?, todo esto dicho muy resumidamente.
Oigo una afable risa en mi interior, pícara pero cariñosa, ¿qué necesitas defender Miguel?… ¿porqué?…. y en el fondo si aparto lo que sé que no soy… la respuesta es nada.
La palabra Reiki, por la que siento mucho cariño, por ser el inicio de una senda que empecé hace mucho ya no expresa toda la magnitud de lo que realmente es, porque sólo es un concepto mental vista así, y si te quedas en ello no lo trasciendes y no creces. El siguiente nivel, si se puede llamar así, es saber y sentir, no sólo creer que TÚ eres Reiki, no estás fuera de él, nadie lo está, pero ese saber va llegando, o lo vas descubriendo porque siempre estuvo.
Te darás cuenta que no sólo las manos, si no todo tu cuerpo, tu mente y lo que eres, puede dar luz y amor, "energía", (idea vaga), que nos hemos limitado a algo que en su momento y oportunamente se transmitió, pero los tiempos cambian y el saber se actualiza a uno mayor. Te darás cuenta que tú siempre has sido eso y la certeza de ello te abrirá nuevas oportunidades, el ser consciente sólo de ello ya cambia tu forma de ver las cosas y refuerza tu energía.
Los momentos de fuerte conexión o comunión no sólo se dan meditando, o en tu lugar de recogimiento, aparece en cualquier momento, es un estado y sensación de serenidad total y presencia, ya sea orando, haciendo Reiki, o comiendo un bocadillo, todo momento es especial.
No dejes que nadie niegue tu experiencia porque es tuya, sólo porque lo ve distinto o lo percibe diferente, o se base en lo que se base. Recuerda tu eres el aprendiz y maestro de tu vida, y sólo tú decides ser o no algo, no otro. Ni lo que piense de ti, ni lo que diga de ti te definen, sólo tus actos.
