Me está costando un poco asumir tanto consejo gratuito, que tiene como única base sólo la teoría de algo leído pero no vivido. La teoría está claro que sirve si va acompañada de la acción, pero me aburre muchísimo la apariencia de intelectualismo para disfrazar complejos, miedos, carencias, intentos de aparentar “maestría” en algo sobre lo que no hace mucho se ha leído, como si se fuera un experto ya. Eso se nota con creces.
Sí, lo sé, la importancia personal nos marca a todos, unos más otros menos, pero ocurre que llega un momento en el camino que es tan evidente toda forma de manipulación, egotismo, apariencia, que cansa. La gente habla de ego pero a veces creo que no es consciente de hasta que nivel es sutil su influencia, y creo que el peor de todos es el egotismo espiritual.
Una buena forma de conocernos un poco más es acecharse, observarnos. No es nada fácil al principio y aunque pase mucho tiempo, y mejoraremos, descubriremos los subterfugios de la mente, lo tremendamente astuta que es, como nos camela con las más complejas justificaciones, cómo nos convence de hacer y deshacer, cómo tan fácilmente juzga, crítica, se deprime, entra en ira, siente miedo, se alegra condicionalmente.
Amigos, Reiki no va a solucionar el problema que podamos tener con alguien, ni con un amigo, ni con el padre o madre, no va hacernos menos egoístas de lo que podamos ser, ni menos criticones, ni menos manipuladores, por que eso es trabajo de cada uno. Lo que sí podemos encontrar en Reiki es aporte de energía para los aspectos psicofísicos, para poder accionarnos, serenidad, relajación, “vislumbrar” actitudes, para luego poder cambiarlas con nuestra voluntad y esfuerzo.
No esperes a sentir la máxima energía, la máxima alegría, el máximo bienestar, etc, para hacer algo mientras te haces Reiki, porque te defraudarás mucho, pasarán los meses y años y no se habrá mejorado apenas.
¿Te distraes mucho hablando de técnicas?, ¿te distraes en las muchas que conoces?, ¿te agrada buscar y buscar y sentir que la siguiente te dará lo que necesitas?, ¿buscas iniciaciones y reiniciaciones para tener más energía, y luego vuelves a buscar?, ¿piensas que después de tiempo de práctica conseguirás lo que necesitas?, ¿cuánto tiempo consideras que tardarás?. Tengo que decir que todo son distracciones de tu mente, que se deleita en la espiritualidad y a veces fantasía.
Como contrapartida: ¿practicas todos los días?, ¿eres disciplinado?, no me digas que hay que dejarse llevar y no forzar y hacerlo cuando se sienta porque entonces no harás nada de nada, siempre habrá una excusa. No hay que ser fanático pero se necesita un mínimo de disciplina. ¿Te esfuerzas en comprender los sentimientos negativos o tóxicos?, ¿te atreves a mirarlos e ir a la raíz?, ¿te atreves a sanarlos y hacer todo lo que puedas al respecto día a día?. Suelen salir muchas cosas que nos hacen sentir mal, y el trabajo interior suele ser muy duro a menudo. Una cosa es leer libros de autoayuda, hablar de lo interesante y bonito que es lo que se puede conseguir, dónde podemos llegar tras haber superado obstáculos, y otra muy distinto hacer el trabajo y pasarlo, aunque luego vendrá la recompensa por supuesto.
Por favor, no nos justifiquemos en que somos humanos, normalmente el que se trabaja y esfuerza no se dice eso a si mismo, tiene que decírselo un amigo, un compañero, para que no sea tan exigente consigo mismo. Si nos lo repetimos a menudo es una forma de evasión y se convierte en justificación para seguir actuando igual, de eso ya se encarga la mente de convencer.
También hay personas que han leído tanto y creen saber tanto que cuando cariñosamente se les habla sientes como creen que lo saben todo y en verdad no saben nada, sólo lo han leído, no tienen la experiencia. Hace mucho que una de mis necesidades es conocer a gente que tiene experiencia en algo que me pueda interesar, porque su experiencia y sobre todo si han logrado lo que yo deseo lograr, me servirá. No quiero enciclopedias con piernas, ansío la experiencia. Lo común a toda persona que ha logrado sus objetivos son virtudes como: paciencia, constancia, insistencia, fortaleza, sentido del humor, y un gran deseo de realizarse que los motiva incesantemente a seguir aunque les cueste horrores.
Es decir, si quieres ser fuerte físicamente haz deporte, pesas, ve a correr, en bici, nada, haz artes marciales, porque todo el Reiki del universo no te dará eso, para ello se utilizan las herramientas o técnicas físicas, y este ejemplo me sirve para expresar otra vez que el trabajo al fin y al cabo lo hace uno mismo, pues todo el esfuerzo invertido en mejorar el rendimiento físico lo haces tú, y hay momentos que se requiere de mucha voluntad y fortaleza para no abandonar, ¡pero que buenos son los resultados en el tiempo!
Otra cosa, sentir la energía no es garantía de éxito, alguna vez lo he mencionado en otros posts, hay personas que no sienten nada y vas viendo mejoras en su vida por el trabajo hecho, otros sienten mucho y están igual que siempre. La diferencia está en quien está dispuesto a sanar y quien no. Cualquier persona puede notar la energía si se enfoca en ello, pero no significa que se haya acumulado energía abundante por años de práctica. Si te sueles cansar con frecuencia y con poco esfuerzo a parte de un bajo nivel de forma física hay un bajo nivel de energía.
Usui recomendaba dormir bien, dar el descanso al cuerpo que necesita para canalizar mejor.
Sé tú mismo, como antes de empezar con el Reiki, no necesitas dar abrazos de luz, utilizar palabras divinas, vestir túnica blanca, puedes seguir tomando tu cervecita, salir de fiesta, divertirte, no tienes que actuar de ninguna forma distinta, sólo necesitas pulirte poco a poco, todos estamos en ello.
Reiki es algo sencillo, acóplalo a tu ritmo de vida y trabájate, sólo eso, estoy seguro que tú naturalmente ya sabes como tienes que hacer las cosas, y conoces muchos aspectos a pulir. A menudo es sólo el miedo lo que nos lo impide, pero sabemos qué tenemos que hacer.
octubre 7, 2011 at 2:04 pm
Solamente decir q estoy totalmente de acuerdo contigo.
Ojala todos podamos ir aprendiendo gradualmente a nuestro ritmo aunque tengamos subidas y bajadas de ánimo.
Yo estoy en ello.
Gracias por tu escrito, en este momento me ha hecho bien.
Un saludo,
Marga
octubre 7, 2011 at 5:58 pm
Hola Marga,
Dos fines tienen los artículos que pongo, una es una forma de verme a mi mismo reflejado en letras, es frecuente el darme cuenta de cosas que de otra forma pasan más desapercibidas, y de pasada dejar algo plasmado que pueda ser de utilidad, referencia, ayuda, de idea, a otro. Por eso, de verdad me alegra cuando tiene alguna utilidad.
Saludos,
octubre 28, 2011 at 12:32 pm
Pones el dedo en la llaga, Miguel… en muchos puntos.
El egotismo espiritual, desgraciadamente a la orden del día… muy fácil de percibirlo en otros, pero bastante más difícil de percibir en uno (por eso hay que mirarse a uno mismo de forma crítica de cuando en cuando). Y salta a la vista (en esos otros sobre todo, porque es mucho más fácil ver en el prójimo) que llevan años buscando, formándose, cuando aparece el egocentrismo descarado, que toda su formación no les ha servido para lo más esencial: ser capaces de adquirir la profundidad y la humildad que es la seña del verdadero sabio o maestro.
Otro punto espinoso: la falta de disciplina o capacidad para llevar la teoría a la práctica. Bajo mi punto de vista, es importante saber; el que hace a ciegas no puede comprender qué hace ni para qué lo hace, y precisamente esa atención o conciencia, la que le da al trabajo un sentido más profundo; pero es cierto que de nada sirve hacerse un experto en la teoría si esos conocimientos no terminan formando parte de tu vida diaria. Sin embargo, esto es complicado… hace falta vencer bloqueos, miedos, inseguridad… y yo creo que lo importante y lo que marca la evolución personal es ir consiguiendo poco a poco hacer de todos esos conocimientos un estilo de vida, aunque un día avances dos pasos y al día siguiente retrocedas uno.
Yo también he conocido a quien fantasiosamente piensa que el Reiki (o similares técnicas) van a solucionar todos los problemas en su vida, o van a ser capaces de obrar milagros y de sanar a su familiar con cáncer. He visto como alguna de estas personas se sentía enormemente frustrada con el sistema y se quejaba de “que esto no es lo que a mí me dijeron, me vendieron que con Reiki podría conseguir cualquier cosa”; y habría que ver si eso les dijeron (“maestros” absolutamente irresponsables, entonces) o si éso es lo que ellos querían entender, y por eso, lo entendieron así.
También es posible que mucha gente busque en estas técnicas un atajo fácil y cómodo en el camino espiritual, y cuando las telarañas comienzan a aparecer a la luz de la nueva visión que otorga la nueva energía, se espanten y cierren la puerta del trastero para no enfrentarse con lo que allí se guarda.
La buena noticia, a mi entender, es que como bien dices, también puede ocurrir que al principio, en un arrebato de pánico cerremos la puerta del trastero, pero que Reiki nos de la claridad, el coraje y la fortaleza para abrirla de nuevo y asomar la nariz para ver si lo que allí aguarda da tanto miedo como parece. Ese es el punto, el inicio del cambio, segun mi opinión.
Un gran abrazo!!
octubre 31, 2011 at 1:02 pm
Hola Victoria,
Lo que has escrito tiene mucho jugo, y el segundo párrafo en especial me llega. Todo es más “fácil” si se comprende mejor por qué se hace que hacerlo mecánicamente, aunque en sí mismo traiga el mismo beneficio con el tiempo. Se disfruta más y ayuda a ser más constante.
La segunda parte del párrafo es la más difícil, tenemos el sentido ya de para qué aplicamos la teoría y la práctica del Reiki, ahora van a ir saliendo los demonios. Para una persona con voluntad fuerte acostumbrada a enfrentar las cosas le será relativamente fácil, lo seguirá haciendo pero además con una ayuda extra buenísima, el Reiki. Estas personas son las que avanzan más rápido porque no dejan las cosas para otro día. También necesitan descansar, también se quejarán de tanto en tanto, también tendrán mal humor, también flaquearán pero esa parte de ellos que es la voluntad les hará seguir con fuerza.
A los que les cuesta más, y a menudo me incluyo aquí, hay que acecharse mucho para ver cómo el ego pone muchas excusas, retrasa las cosas, dice que no hay que agobiarse tanto, que ya se irá avanzando, y mientras tanto, el tiempo pasa.
Es verdad que muchos huyen cuando empiezan a salir los verdaderos problemas, el origen, todos sabemos que no es nada fácil, ahí está lo que verdaderamente asusta, lo que requiere un enorme esfuerzo para superarlo y la cosa cambia, ya no parece tan bonito el Reiki ni cómodo.
Ahí se ve que hay que ser disciplinado, en plena batalla interior no te puedes pemitir flaquear ni dejar de suministrar la fuerza que necesitas, ni dejarlo dos días porque se suele perder.
Cuando la cosa está muy dura lo mejor que se puede hacer es descansar sin dejar de practicar, es decir, procurar centrar la mente en algo agradable pero sin dejar de practicar Reiki o chikung, o lo que estemos haciendo. No es retroceder, es como estar cargando combustible en vuelo, como los aviones de caza, preparados para cualquier cosa.
Por experiencia siempre tengo en mente que sin energía no se puede hacer nada, no hay ánimos para moverse y mucho menos actuar, y se ve claramente; cuando no tenemos vitalidad todo es como la montaña de grande, cuando la tenemos la montaña parece un montículo.
Y lo que ocurre es que hasta que no nos damos unos cuantos tortazos, o muchos no comprendemos la importancia de la disciplina, constancia y trabajo para conseguir algo de verdad, claro y permanente.
Esto por supuesto es mi forma de ver pero nos han influenciado tanto sobre cómo debe ser algo espiritual, cómo debemos actuar que en el momento que nos introducimos en una vía, la que sea, de golpe cambiamos y dejamos de hacer cosas que nos gustan y que no son nada negativas en si mismas. Una vez más la mente valora cómo debe ser alguien espiritual o alguien que quiere hacer las cosas bien. Por eso decía que por lo menos yo la cervecita no la dejaré, ni el bocata de chorizo
. Si en el agún momento mi cuerpo me dice que ya no le apetece pues cambiaré pero no por una idea, un concepto. Y seguiré vistiendo vaqueros con camisa, seguiré yendo en verano con calzoncillos por casa si tengo calor entre otras cosas .-)
Cuando dejas de hacer cosas que te gustan, que te llenan en pos de un camino que se supone bueno o espiritual y te sientes mal por ello, algo falla, y frecuentemente es porque se está dejando de ser uno mismo para ser lo que se supone que se tiene que ser dentro de un camino, y esto esto se traduce en angustia y malestar.
Ya lo decía Lao Tse: “El camino que está escrito no es el verdadero camino”
Un abrazo!
octubre 28, 2011 at 12:36 pm
Y estoy completamente de acuerdo con lo de las cañas!! Uno no es menos “espiritual” por saber disfrutar de la vida, de los momentos felices, de la compañía de los amigos y de la abundancia de la generosa Pachamama!!