(Material perteneciente al libro “Método moderno de Reiki para la curación” de Hiroshi Doi, Ediciones Uriel.

Técnica de “ducha” Reiki.

La “ducha” Reiki es una técnica por la que se baña todo el cuerpo con la energía Reiki, a fin de purificarlo y activar el cuerpo energético.

Está técnica puede ser usada en cualquier lugar, como técnica para purificarse y elevar la consciencia. Asimismo, es efectiva como método de purificación del aura de uno mismo y posibilita experimentar el efecto de meditación.

1. Se toma una postura cómoda, ya sea sentado o parado. Aquí se explica para el caso de estar parado. Se cierran o se entornan los ojos y se respira naturalmente, sin reparar en ello.

2. Se pone en posición Gassho, luego se elevan las dos manos abiertas, imaginándose que las vibraciones (la luz) de Reiki lo están bañando como si fuera una ducha. Al mismo tiempo hace resonar en el centro del cuerpo la imagen del Cuarto “kotodama”, en el caso de los que han finalizado el Nivel 3, y el Primer “Kotodama” en el caso de los del Nivel 2.

3. Se deslizan las manos con las palmas hacia uno mismo, desde la cabeza hacia la parte frontal de todo el cuerpo, sintiendo el eco y las vibraciones de Reiki, a fin de inducir que se elimine la energía innecesaria, por medio de la confluencia de la ducha Reiki y el Reiki emanado de las manos. De esta manera fluirá desde los pies hacia el exterior la energía negativa y todo lo negativo. Al cabo de repetirlo varias veces, cada célula del cuerpo es alcanzada por la luz de Reiki, llenándose de ella especialmente los ojos, las manos y la boca.

4. Gassho para terminar.

Pueden realizar el auto-tratamiento y el tratamiento a los demás, con las manos llenas de luz y con el cuerpo revitalizado de este modo. Cuando se efectúa esta técnica antes y después del tratamiento, no es necesario purificar el aura de uno mismo.

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Observaciones personales:

Utilizo bastante este ejercicio, va muy bien para descargarnos del exceso de energía pesada y al mismo tiempo te recargas, tal como dice las manos quedan muy cargadas y se está en un estado muy relajado y centrado para realizar tratamientos o auto-tratamientos. Como menciona el post, este ejercicio en concreto pueden practicarlo personas que tengan el segundo nivel en adelante.

En mi experiencia es un ejercicio estupendo para realizar cuando hemos tenido un día difícil, cuando nos sentimos estresados mental o emocionalmente y solemos darle más vueltas de lo normal a la cabeza o nos sentimos emocionalmente “cargados”.

Se reduce el tiempo al aplicarnos Reiki al habernos descargado de energía pesada originada por miedos, angustia, malestar, problemas, etc., por lo que ahorramos trabajo al Reiki de purificar y equilibrar la energía al ser este ejercicio un ejercicio de purificación, facilitando una mejor absorción de la energía. También con la práctica sentimos que mentalmente estamos más relajados, y ello trae en consecuencia una mayor disposición a observar las cosas como son, ni más ni menos.

Es muy importante el inicio y final de una sesión, tanto en el auto-tratamiento como los tratamientos a otras personas, al inicio, para crear un estado relajado que nos ayuda a centrarnos más y al mismo tiempo favorecer un mejor tratamiento, al final para liberarnos de cualquier exceso de energía o resto que pueda quedar en nosotros mismos, evitando malestares innecesarios.

Suele ser suficiente entre 3 y 6 pases para descargarse. Si se siente un ligero dolor de cabeza suele ser por un exceso de energía, por eso no hay que abusar en los pases, si se empieza a notar un sutil dolor de cabeza terminar el ejercicio y realizar unos minutos de respiración.

Este ejercicio es mejor realizarlo descalzo.