En un libro que estoy leyendo ahora,  su autor expresa muy bien la idea de mantener la vibración o la energía elevada como base para que no nos pueda afectar una energía con una vibración más baja, todo ello a través de diversas técnicas respiratorias. Cuando utilizamos estas sencillas técnicas, nada complicadas, empezamos a generar más energía, elevando la propia a unos niveles importantes por lo que manteniendo el ritmo respiratorio estaremos durante todo el tratamiento protegidos de absorber otras energías, indefectiblemente, evitando malestares y molestias. Cuando realizando está técnica nos sentimos mal es seguramente porque no lo estamos haciendo bien, de otra forma no hay nadie que reporte sensaciones desagradables o de malestar.

El toque cuántico es una técnica que no necesita de ningún tipo de iniciación ya que se basa como dije en la respiración y el enfoque (o atención), eso sí, se debe estar todo el tiempo que dure la sesión concentrado en lo que se hace. La premisa es que al aumentar nuestro campo de energía a un nivel no común cuando no se realiza esta u otras técnicas y acercar las manos a la persona que recibe el tratamiento, estas emanan una fuerte y elevada vibración, el cuerpo o la parte afectada por resonancia empieza a imitar las pulsaciones de la vibración adecuando su propio ritmo al de las que emanan las manos, recuperando progresivamente la salud y en muchos casos de forma increíblemente rápida. Esta técnica tiene su fuerte en los problemas de huesos, no es extraño ya para estos practicantes mientras dan una sesión sentir movimientos internos óseos, como si se ajustaran. Existe y hay constancia de multitud de casos de alineación de la columna vertebral, cervicales, caderas, rodillas, tobillos, literalmente el terapeuta puede observar balanceos y movimientos cuando sucede.

Es una herramienta muy buena para practicantes de Reiki por que lo potencia, de ahí le sacaron el nombre que he oído más de una vez, “turboreiki”.

Esta técnica está teniendo mucho éxito en hospitales en Sudamérica y Estados Unidos y poco a poco se va abriendo camino, como todo lo bueno y que funciona.

Existen cursos presenciales, que es lo ideal, pero también existe el libro que como dice su propio autor y quien dio a conocer la técnica, es más completo que un curso porque en este no se puede dar todo el material que aporta un libro, y siendo una técnica tan sencilla siguiendo las pautas y practicando mucho no hace falta acudir a un curso si no se puede.

Su título es: El Toque Cuántico, el poder de curar” de Richard Gordon, editorial Sirio.

La claridad y don de explicar de su autor no la he visto en muchas personas, es capaz de explicar conceptos complejos de forma tan sencilla que cualquiera los puede entender.

100% recomendado para ampliar conocimientos, y ejercicios que favorecerán nuestro trabajo con la energía y llevar nuestra práctica a un nivel mayor y más efectivo. Actualiza nuestra experiencia con Reiki y le da un nuevo sentido.

Una de las cosas que me gusta también de esta técnica es que a través de la respiración conectamos con el presente, nos trae inmediatamente al momento, algo muy importante cuando nuestra mente suele divagar mucho.